No lo puedo evitar. Cuando tengo una porra delante, no veo el mundo. Los Domingos por la mañana, antes de subir a casa, compramos porras y churros. Es entonces cuando experimento cambios físicos. Se me nubla la vista, me entran sudores fríos, todo desaparece a mi alrededor excepto la bolsa donde va el material que comentamos. Automáticamente se me coloca un plato como este en cada ojo, como al tío Gilito. Voy andando mirando para arriba, a la bolsa, en vez de recoger toda la porquería del suelo con la barba. Y no me despego ni un ápice de las piernas de la jefa. Y es que me apasiona todo lo que hace "cronch" en la boca. Y más todavía si tiene grasilla.

domingo, 17 de octubre de 2010
No veo el mundo...
No lo puedo evitar. Cuando tengo una porra delante, no veo el mundo. Los Domingos por la mañana, antes de subir a casa, compramos porras y churros. Es entonces cuando experimento cambios físicos. Se me nubla la vista, me entran sudores fríos, todo desaparece a mi alrededor excepto la bolsa donde va el material que comentamos. Automáticamente se me coloca un plato como este en cada ojo, como al tío Gilito. Voy andando mirando para arriba, a la bolsa, en vez de recoger toda la porquería del suelo con la barba. Y no me despego ni un ápice de las piernas de la jefa. Y es que me apasiona todo lo que hace "cronch" en la boca. Y más todavía si tiene grasilla.
martes, 12 de octubre de 2010
Plantitas...
El otro día estuvimos en el invernadero y compramos estas plantitas para la terraza. Espero que nos duren todo el invierno. Las flores están dentro de casa y tienen un color alucinante, aunque ya sabemos que no viven mucho tiempo.
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